sábado, 28 de junio de 2008

Cae la noche… y Rodrigo



No hace mucho tiempo te conocí
No hace tanto que nos amamos
He de reconocer, aún te amo
¿Tú me amas?
Sinceramente, lo dudo

Ya no he de preguntarme si alguna vez me amaste
¿Y si lo hiciste y ya no es?
¿Y si lo haces todavía?
¿Cuál es el caso?
¿De qué sirve saber?

Cae la noche
Y me envuelve lentamente la oscuridad
Y me toca, y me reta
Y no sé, no sé qué hacer
Y mi mente da vueltas
Y la decisión no llega fácilmente

Cae la noche
Y Rodrigo me abandona
Y Rodrigo parte de este mundo
Y he decidido no ver su rostro
Y he decidido nunca sus manos sostener

Cae la noche
Y Rodrigo se va
Y Rodrigo era tuyo
Y Rodrigo era mío
Y Rodrigo ya no es

Nunca he de hablarte de Rodrigo
Y Rodrigo no sabría nunca de ti
Y nunca sabrá Rodrigo
Porque lo hice mío y lo maté
Cae la noche… y Rodrigo

Cae la noche
Y Rodrigo abandona lentamente mi ser
Cae la noche
Y escucho un grito
Y aquel que grita no es él

¿Qué habría sido si Rodrigo?
¿Cuánto hay todavía de él?
¿Cuánto había tuyo en Rodrigo?
¿Cuánto mío?
¿Hice bien al no hablarte de él?

La Luna llena sonríe
Y con ella, él
Cayó la noche
Y Rodrigo ya no es
Y Rodrigo nunca fue

Yo nunca escribí un poema




Yo nunca escribí un poema
No fue falta de inspiración
No fue falta de ideas
No fue falta de material

Yo nunca escribí un poema
Yo nunca entendí la poesía
Hasta ahora entiendo que la poesía
La poesía es algo más que métrica
Es algo más que versos

Yo nunca escribí un poema
Porque para mí, un poema
Un poema hablaba de cosas que yo no entendía
Un poema era más música que palabra
Yo no soy creadora de ritmos
Yo nunca escribí un poema

Ahora yo entiendo
Después de reír al escuchar que la poesía es omnipresente
Por qué yo nunca escribí un poema
Yo nunca escribí un poema
Pero yo vencí a un Beloforonte enloquecido
Yo nunca escribí un poema
Pero yo maté a Aracné

¿Es verdad que la poesía existe?
Yo nunca escribí un poema
Yo he escrito poemas
Yo no he escrito un soneto
Yo no entiendo las reglas de la rima
Pero más de una vez
Yo escribí un poema

lunes, 7 de abril de 2008

El color ganador...

En caso de que se preguntaran si seguí su consejo en cuanto al color de mi cabello, pues...

.... hmm, la verdad es que ignoré por completo la encuesta, sobre todo porque se trataba de divertirme explorando sus opiniones, y vaya que lo hice.

Y sí, nunca fue mi intención teñirme de rubia, sinceramente no es mi estilo. Sin embargo, hace tres días decidí volver al color que siempre me ha gustado, odiaba aquel nefasto anaranjado que tanto me recordaba a mi padre (sí, aunque no lo crean era natural). Así, ahora, una vez más, soy morocha. Me pinté el cabello de negro y estoy en paz con mi cabello de nuevo.

miércoles, 20 de febrero de 2008

martes, 12 de febrero de 2008

Te necesito Pendejete

Perdona por el sobrenombre, pero creo que a estas alturas ya te da risa, ¿no? Te he llamado así después de tantos años de no hacerlo porque necesitaba algún nombre que hiciera inequívoco que me refería a ti, pero que te proveyera del anonimato que tan desesperadamente necesitas en este momento. Te necesito y no sólo porque no sé con qué zapatos ponerme mi vestido nuevo. Te necesito porque estoy llorando y no puedo parar. Te necesito porque sólo a ti te puedo contar toda la verdad, todo lo que estoy sintiendo en este momento, la cantidad de estupideces que invaden mi mente. La Vieja y el Niño no logran entenderme, ni apoyarme, ni consolarme. Son tan incondicionales como tú, pero sólo tú hiciste conmigo el voto silente, la promesa de no decirme tu opinión cuando sabes que no la quiero ni la necesito y sólo entenderme sin juzgarme. Esta vez, soy yo quien necesita de ti porque sólo a ti te puedo decir la verdad desnuda, porque sólo a ti te puedo confesar mis errores sin que me digas que me equivoqué. Sólo a ti te los puedo confesar esperando como respuesta solamente una solución sin juicios de valor. Te necesito porque me siento tonta, como adolescente. Te necesito porque por esta vez no quiero callar. Te necesito porque no sé si esperar o huir. Te necesito porque sólo me sabes escuchar sin oir. Te quiero y te necesito, por favor ven pronto a mí.

martes, 5 de febrero de 2008

Mi nombre




What Gabriela Means



You are deeply philosophical and thoughtful. You tend to analyze every aspect of your life.

You are intuitive, brilliant, and quite introverted. You value your time alone.

Often times, you are grumpy with other people. You don't appreciate them trying to interfere in your affairs.



You are usually the best at everything ... you strive for perfection.

You are confident, authoritative, and aggressive.

You have the classic "Type A" personality.



You are full of energy. You are spirited and boisterous.

You are bold and daring. You are willing to do some pretty outrageous things.

Your high energy sometimes gets you in trouble. You can have a pretty bad temper at times.



You are wild, crazy, and a huge rebel. You're always up to something.

You have a ton of energy, and most people can't handle you. You're very intense.

You definitely are a handful, and you're likely to get in trouble. But your kind of trouble is a lot of fun.



You tend to be pretty tightly wound. It's easy to get you excited... which can be a good or bad thing.

You have a lot of enthusiasm, but it fades rather quickly. You don't stick with any one thing for very long.

You have the drive to accomplish a lot in a short amount of time. Your biggest problem is making sure you finish the projects you start.



You are friendly, charming, and warm. You get along with almost everyone.

You work hard not to rock the boat. Your easy going attitude brings people together.

At times, you can be a little flaky and irresponsible. But for the important things, you pull it together.



You are relaxed, chill, and very likely to go with the flow.

You are light hearted and accepting. You don't get worked up easily.

Well adjusted and incredibly happy, many people wonder what your secret to life is.

Y decían que soy igualita a mi madre

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Aparecen los príncipes

Y no me refiero a los galanes de cuento que poblarán mi vida romántica, sino a mis primos. Bueno, por el momento sólo uno. Más de 20 años sin vernos y de pronto el Hi5! hace de las suyas de nuevo. Tecleas un nombre y si tienes suerte encuentras a ese amigo o pariente perdido. Un mensajito diciendo de dónde lo conoces y de pronto ya tienes programada una reunión familiar o una megapeda de ensueño con tus cuates de la secundaria. Yo tengo ambas, jajaja, y aunque digan que lo de hoy es el facebook y que Hi5! ya pasó de moda, yo no lo dejo ni de broma. Saludos a todos y busquen a sus perdidos que en una de esas los encuentran...

domingo, 3 de febrero de 2008

viernes, 1 de febrero de 2008

Me gusto hoy...


Así fue la espera. Fernandito, Fernandito, te perdono sólo porque la pasé genial. Cada vez me divierto más contigo, es curioso como el no hacer nada y decir sólo tonterías puede ser la mejor actividad cuando tienes la compañía adecuada.

miércoles, 16 de enero de 2008

Añoranzas

Profundos sentimientos de autocompasión, verguenza y enojo me invaden mientras tiemblo dentro de mis sábanas. Hace ya varios años que no salía del baño completamente envuelta en mi toalla. Peor aún, el frío que siento es tal que me he metido a la cama y amenacé con no salir de aquí. Mientras sufro mi falta de determinación y me lamento de la debilidad que me ha mantenido enferma recuerdo sonriente mis ya características salidas del baño; la última fue apenas ayer y la próxima será quizas mañana o en dos días, pero a mi me parece como si fuera un recuerdo de otra vida.

Giro las llaves en la regadera, el agua debe estar tibia, casi fría: Lo primero, el lavado del cabello seguido de mis dientes y luego la cara; es importante decidir cuál de los 3 geles especiales usaré hoy. Unos minutos de contemplación, es importante disfrutar del ritual. Sigue el lavado del resto del cuerpo, se hace por secciones, con jabones, geles y esponjas especiales para cada una de ellas. Finalmente, el acondicionador, y mientras espero a que penetre las puntas lavo las medias del día anterior. Tras el enjuague final y algunas veces unos minutos más de contemplación viene un disparo de agua helada, todo para tonificar. Salgo de la ducha, envuelvo mi cabello en su toalla y tomo la otra para deshumedecer un poco el resto de mi cuerpo y la vuelvo a colgar. Siguen las 5 cremas distintas, entre humectantas faciales y corporales, reafirmantes y otras magias pierdo algunos minutos viéndome al espejo. El paso final, el desodorante. Después de tan agotador ritual salgo del baño con sólo una toalla alrededor de mi cabeza y sinténdome libre y feliz, es bueno disfrutar el aire así haga mucho frío. Unos minutos al aire y toda el agua ha desaparecido y es hora de vestirme.

Cómo extraño el aire en este momento, aún así sigo sin querer salir de mi cama. Repentinamente algo me obliga a salir, a luchar contra este frío estúpido. Llaman a la puerta, una visita inesperada me ha hecho recobrar el valor y me saca de este autocompasivo letargo. Soy yo nuevamente, el aire me toca y no me siento vulnerable ni desprotegida, me siento nuevamente viva.

viernes, 11 de enero de 2008

Y que se me seba

Claro, pues todo mundo pensó que yo me pasé una semana llorandole al amor al son de Jacques Brel y de Edith Piaf, pero no. He llorado sí, pero no al amor, sino de dolor. Resulta que mi plan fue saboteado por los nachos y los tamales del lunes, ¿cómo? indigestión y colitis. Maldita sea mi suerte que mañana voy a estar en el laboratorio para pruebas de sangre y radiografías; no puedo comer en por lo menos una semana y me recetaron tantas medicinas que esto parece farmacia. Ya les contaré cómo me va.

Siempre con estilo...

Este lunes me fui al centro comercial, mi misión ver una o dos películas, comprar un disco, comer un poco y olvidarme del gran enojo que me invadía. Así pues me fuí al Mixup y pues me emocioné con las compras:

Quelqu'un m'a dit de Carla Bruni $311 con Master Card
Infiniment del inovidable Jacques Brel $318 con Master Card
Alright, Still de Lily Allen $99 con Master Card
Sin titolo del genial "Tito" Fuentes $44 con Master Card
Adieu mon coeur, de 100 canciones de la leyenda Edith Piaf $195 con Master Card
100 años de éxitos de Cri-Cri $236 con Master Card
¿y quién es ese señor? libro de Elisa Ramírez $0 con Master Card

Finalmente, llorarle al amor con estilo... no tiene precio

Además, les cuento, por fin logré ver La brújula dorada y me encantó, lloré durante toda la película

miércoles, 2 de enero de 2008

En cuestiones de moral...



Estoy entre que me muero de la risa o me instalo en la indignación. Me han castigado. ¡Qué risa! Eso no pasaba desde que tenía... esperen, ¡nunca! Les cuento que hace unos días me encontraba en un bar muy contentita cuando conocí a un fulano con el que me puse a platicar un largo rato. Con el transcurso de la noche, las feromonas hicieron su trabajo y me robó un beso que yo acepté. Nada grave, fuera de lo normal, condenable o inmoral; por lo menos no en exceso. Más tarde decidí quedarme en el bar mientras mi ligue de la noche se iba. En ese momento conocí a alguien más, un chavo que después de preguntar si aquel que partía era mi novio y obtener un no como respuesta me besó sin más. Me agarró totalmente desprevenida pero debo admitir que la sorpresa no fue para nada desagradable. Como consecuencia, nada. Regresé a mi casa y fui a dormir. Todo bien, hasta hoy. Hace un rato platicaba con la encargada del bar, quien resulta ser mi amiga y me dio la mala noticia (ja, ja, ja). Tuvo algunos problemas con la jefa y la despidieron este lunes, la situación era irremediable. Hoy la llamaron y le devolvieron su trabajo (claro, sin ella no dan una) pero bajo ciertas condiciones, una de las cuales es que SI vuelvo a ir (eso me sono como a "mejor que no vuelva") no puedo volverme a comportar de la manera en que lo hice el sábado. Yo me pregunto, ¿y qué demonios tengo yo que ver en el asunto? Más aún, es un bar en el que pasan cosas verdaderamente peores todos los días por las que no regañan a nadie (no pregunten por qué corrieron a mi amiga), claro son clientes y hay que cuidar el negocio. Y digo yo, ¿y yo que soy? ¡Pues soy un cliente, ni más ni menos! ¿A cuenta de qué la mujer puede negociar mi conducta con sus empleados? Me sorprende verdaderamente el asunto, pero ni modo a reír se ha dicho.