martes, 12 de febrero de 2008

Te necesito Pendejete

Perdona por el sobrenombre, pero creo que a estas alturas ya te da risa, ¿no? Te he llamado así después de tantos años de no hacerlo porque necesitaba algún nombre que hiciera inequívoco que me refería a ti, pero que te proveyera del anonimato que tan desesperadamente necesitas en este momento. Te necesito y no sólo porque no sé con qué zapatos ponerme mi vestido nuevo. Te necesito porque estoy llorando y no puedo parar. Te necesito porque sólo a ti te puedo contar toda la verdad, todo lo que estoy sintiendo en este momento, la cantidad de estupideces que invaden mi mente. La Vieja y el Niño no logran entenderme, ni apoyarme, ni consolarme. Son tan incondicionales como tú, pero sólo tú hiciste conmigo el voto silente, la promesa de no decirme tu opinión cuando sabes que no la quiero ni la necesito y sólo entenderme sin juzgarme. Esta vez, soy yo quien necesita de ti porque sólo a ti te puedo decir la verdad desnuda, porque sólo a ti te puedo confesar mis errores sin que me digas que me equivoqué. Sólo a ti te los puedo confesar esperando como respuesta solamente una solución sin juicios de valor. Te necesito porque me siento tonta, como adolescente. Te necesito porque por esta vez no quiero callar. Te necesito porque no sé si esperar o huir. Te necesito porque sólo me sabes escuchar sin oir. Te quiero y te necesito, por favor ven pronto a mí.

No hay comentarios.: