Escribo acosada por los fantasmas. Fantasmas que se esconden tras las pequeñas cosas que no se pudieron completar, tras el piso que no se puso, la fuga en el lavabo, la botella de vino blanco que reservé para una cena especial pero sólo sirvió para callar demonios por una noche sin ser nunca repuesta.
Me acosan las promesas a olvidar, porque ya no distingo las mentiras que crei por idiota de la verdad.
A pesar de todo, si pudiera decirte sólo una cosa es ésta: nunca, ni por un instante lo dudes, fuiste producto del amor, del más grande e infinito amor.
Ayer mientras cuidaba las plantas, nuestras plantas, tus plantas; caí en cuenta de algo que espero que un día entiendas. A pesar del miedo, soy y seré capaz de cualquier cosa para proteger lo que él plantó .

No hay comentarios.:
Publicar un comentario